Toma tus maletas y madruga,
haz ese esfuerzo, escapa y busca,
escudriña, fisga, disfruta,
sigue mirando otros acentos distintos.
Arranca con el bus necesario,
imprescindible, confiado, audaz,
siendo consciente de tu verdad
y mirando a los ojos de más bellezas nuevas.
Renueva el caudal de tu río,
escucha sonidos distintos,
manda a la cotidianeidad al carajo,
y después me cuentas todo lo que has visto.
Viájate, cámbiate, renueva tu aspecto,
intercambia ideas y amaneceres,
visita las áreas de servicio y aglutínate,
siempre desde tu libertad merecida.
Y cuando vuelvas serás aún más persona,
y tus piernas olerán a decisión y a seda,
y tu sonrisa tendrá un nuevo carisma,
y entonces podrás ser mucho más tú.