Donde van a parar los mensajes que se escriben pero no se envían,
los besos que se sienten pero no se atreven,
las caricias que no llegaron a piel.
Donde se quedan las miradas que casi se cruzan,
las citas sin marcar en el calendario,
los dedos que por un milímetro no se rozan,
el primer pensamiento del año.
Que deshojan cuando dudan las margaritas
Hay un cementerio donde van a morir las excusas no creídas
las mentiras pilladas, o los besos sin ganas.
Quien se queda con el tiempo que perdemos
cuando nos perdemos.
Quien custodia las promesas no cumplidas
Donde se guardan las cartas sin remite ni receptor, en que cajón.
Quien enmarca las fotos desenfocadas.
Quien dice las palabras de las parejas que no se hablan.
Quien soy cuando no soy yo.