Que no por ausente sentía como menos verdadera. Una sensación extraña al despertar esa mañana. La lencería de la guiri desconocida que le robaba el aire esa mañana, después de levantar aranceles y poner en común algunas necesidades previas, parecía de su abuela. Sería de algún país del este, por la cosa de las bragas y el sostén de acero.
En el buffet los huéspedes del hotel debían estar en algún viaje temático años 70, con rebecas y pantalones de campana. Patillas "Curro Jiménez" y esculturas imposibles en laca. Al salir al parking la fiesta continúa, los coches de su remota infancia, 2CV, 124, 1430, 600, 1500. R-8 y demás antigüedades gloriosas, concentración de clásicos, ¿Seguro?. Se empezó a preocupar al ver el destartalado autobús, solo le faltaban los asientos de madera. Con el traqueteo echó una pequeña siesta, ligeramente angustiado.
Ayer cerró los ojos en el futuro y hoy es un pasado casi remoto. Con un frenazo brusco despertó, aliviado al comprobar que todo estaba en su lugar y su tiempo. Debía haber sido un mal sueño ¿O no?.