"Al final del día atravieso en coche la ciudad de Charleston. Y mientras cruzo el puente que me lleva a casa noto que unas palabras me brotan de dentro. No puedo detenerlas, ni sé por qué las digo. Pero al llegar a lo alto del puente esas palabras llegan a mí en un susurro. Las digo como una oración, como un lamento, como una alabanza. Digo..."
Si sabes cómo acaba no habrás ganado premio alguno, pero quizá... sea el comienzo de una hermosa amistad.