Sí. Escápate, no te quedes ahí; la vida es rica. Tienes medios y trucos para meter tus zapatos en un nuevo horizonte de aventura.
Huye de lo cotidiano. Te lo mereces. Tengas la edad que tengas, tienes derecho a hacer locuras físicas, espirituales y de todos los matices.
La vida es un tiempo fértil que lleva a la arruga como no cojas el primer tren que parta rumbo a lo desconocido, aunque ese desconocimiento pueda otorgarte lógicas dudas iniciales. Pero, escapa ...
Escapa hacia todos tus sueños ahora que puedes, que no te cuenten las películas en diferido, y vívelas tú, y sobre todo no aceptes demasiados consejos porque exactamente tú eres quien sabe qué es lo mejor.
Y como me entere que no haces lo que puedes hacer sintiendo ganas, te retiro de mi sección de seguidor@s de escritos y te saco tarjeta amarilla.
Déjame decirte que hagas lo que te dé la gana, que no me cuentes los misterios de la ropa que no se te ve, que eres etern@ y persona, y diferente, y especial.
Decide escapar a donde nadie pueda imaginar. Al lugar más aparentemente improbablemente y al que nunca sospecharían ni los sabuesos del FBI. Invierte tu tiempo en aquello que te dé placer, y si la fastidias y te equivocas entonces también tienes igualmente el mismo derecho.Errar es experienciar.
Sé que hueles a rueda de asalfalto y carretera de playa y montaña, a ciudad y a vino, a amig@s y a tomillo de tu piel al viento, que llegas pronto a tu destino, y que no habrá un dictador que te obstruya tu paso decidido y valiente.
-MUCHO-