Mi nombre es Alfonso, tengo 62 años, desde hace poco, divorciado y viviendo de manera intensa. Soy alegre, cariñoso, empático y trabajador. Amigo de los míos, hasta la muerte. Para mi ser amigo es algo muy importante. No se llegan a tener muchos en la vida, desgraciadamente. Me encanta mi ciudad, las terrazas, el buen clima y los almuerzos y el terraceo.